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Escrito por Equipo Hacer Familia / Nº 154
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Domingo 02 de Noviembre de 2008 |
Francisco y Alicia llevan 35 años de casados, tienen cuatro hijos y cinco nietos. A estas alturas, Alicia está preocupada por las mañas que su marido ha acumulado y teme a la soledad.
Cuenta Alicia
Llevamos 35 años de casados y mi marido siempre ha tenido “algunas” mañas, sobre todo en los horarios, también con la comida y con que no toquen sus cosas. Por ejemplo; imposible leer el diario antes que él, pues dice que se lo dejan desordenado; se resiste a comer lechuga si no la he partido yo; nadie puede tocar sus libros ni cd´s; el desayuno tiene que tener jugo de pomelo natural, mezclado con una mandarina y hay que prepararlo en el minuto, porque si no le cambia el sabor; la siesta es de 2 a 3 y debe haber en la casa un silencio sepulcral... Y así, muchas mañas más que llenarían las páginas de un libro. Para que no hubiera conflicto, siempre estuve dispuesta a hacerle caso en todo y creo que, incluso, se las he cultivado... como es tan buen marido y excelente papá había intentado pasarlas por alto. Pero ahora que nuestros hijos se casaron, no quieren venir a vernos con los nietos porque sienten que pueden romper sus esquemas. Es que Pancho está todo el tiempo diciéndoles que no toquen esto, que no hagan esto otro, que no se muevan, que no se sienten, que no se paren, que guarden silencio... De verdad, las pocas veces que nos juntamos, el ambiente es tenso y todos tratamos de que termine lo más rápido posible. Pero yo no quiero perder a mi familia ¿qué hago?
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