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Reflexiones después del terremoto: las réplicas internas |
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Escrito por Magdalena Pulido S. / Nº 169
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Sábado 17 de Abril de 2010 |
Un país devastado, cientos de muertes, pueblos completos en el suelo, infinita destrucción, hambre, falta de servicios básicos, pánico.
Ahora: después del terremoto, levantarse y poner a Chile nuevamente de pie. Pero no sólo importa volver a colocar un ladrillo sobre otro. También es momento de ver la debilidad humana que quedó en evidencia y atesorar todo lo que ella exalta: la importancia de abrazar a los hijos, la grandeza de los vínculos, la necesidad de mirar al otro, de valorar al ser humano.
Nace el llamado a reconstruir Chile, pero la gran reconstrucción debe venir desde la intimidad de las personas, con un cambio si es necesario.a fuerza de la naturaleza nos devuelve el sentido y el sano juicio”, dice la filósofa Solange Favereau. Dimensionar el valor de la vida, darse cuenta quiénes somos, saber ponerse en el lugar de los que sufren, valorar las cosas realmente importantes, no perder de vista que el control absoluto de todo es imposible, olvidar el orgullo, conocer nuestras limitaciones. Aprender a dar, a hacer el trabajo bien, ayudar, servir y querer a Chile más que nunca son algunas de las réplicas que remecen al hombre. Atesorarlas e inculcarlas en familia, aún cuando la catástrofe “pase al olvido”, es el gran desafío. Reflexionar, conectarse con estas ideas vale la pena. El fin: simplemente intentar construir un mundo mejor.
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Orden, de la cabeza al corazón |
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Escrito por Diego Ibañez L. / Nº 168
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Lunes 01 de Marzo de 2010 |
Descripción operativa (David Isaac): "Comportarse de acuerdo con unas normas lógicas, necesarias para el logro de un objetivo deseado y previsto, en la organización de las cosas, en la distribución del tiempo y en la realización de actividades, con iniciativa propia, sin que sea necesario recordárselo."
El orden es una virtud que suele relacionarse solamente con las cosas y que hace perder la serenidad a muchas mamás, ya que el desorden quita la paz y altera los nervios. Pero su significado es mucho más profundo, pues abarca el orden en las ideas y el orden en los afectos, es decir, el orden en la cabeza y en el corazón. Sin embargo, lo que preocupa a las madres es el orden en las cosas visibles, en la pieza de los niños, en los baños, y, en general, en todas las cosas de la casa. Toallas en el suelo, un zapato en el living y un chaleco en la mesa del comedor, juguetes en los pasillos y las llaves perdidas, etc. En una palabra, el orden viene a la cabeza cuando la casa parece la pista de una carrera de obstáculos.
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Sinceridad: Un hábito apreciado, pero malentendido |
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Escrito por Diego Ibañez L. / Nº 167
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Miércoles 03 de Febrero de 2010 |
Descripción operativa (David Isaac): Manifiesta, si es conveniente, a la persona idónea y en el momento adecuado, lo que ha hecho, lo que ha visto, lo que piensa, lo que siente, etc., con claridad respecto a su situación personal o a la de los demás.
Hay virtudes que tienen buena prensa y que a nadie molestan. La sinceridad ocupa un lugar de privilegio entre estas cualidades humanas. Pero… no se equivoquen. No es una virtud fácil, ya que se practica poco y en forma ambigua.
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Escrito por Magdalena Pulido S. / Nº 166
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Martes 22 de Diciembre de 2009 |
Parece utópica y sencillamente inalcanzable, pues este mundo a simple vista está lleno de semblantes fríos, retraídos y egoístas. En la calle, en el supermercado, en el trabajo y hasta en los hogares hay espacio para el mal humor, las actitudes duras y reservadas. No se mira al del lado, al vecino, al compañero e incluso se descuidan las verdaderas expresiones de cariño con el cónyuge, con los hijos, con los más cercanos.... Así las cosas, el amor se diluye y ¡urge rescatarlo!
Engañarse respecto al amor es la pérdida más espantosa, es una pérdida eterna, para la que no existe compensación ni en el tiempo ni en la eternidad: La privación más horrorosa que no puede resarcirse ni en esta vida… ni en la futura”. Con estas palabras Soren Kierkegaard, destacado pensador del siglo XIX confirma la importancia del amor. “Es que el amor es el principio de toda vida humana”, reafirma el filósofo español Tomás Melendo. Se dice que quien no ama nada o a nadie, no puede alegrarse aunque lo intente. Y Rafael Llano, abogado y escritor mexicano, va más allá: “Negarse a amar, es negarse a ser, es decir, es un suicidio”.
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