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Escrito por Luz Edwards S. / Nº 166
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Martes 22 de Diciembre de 2009 |
Sin dudas lo más importante es la vida familiar y el propio hogar. Pero para poder enriquecer ese núcleo, es necesario botar las cuatro paredes y salir a aprender de los demás, del pasado, entender el presente y saberse un eslabón de la cadena milenaria que es la humanidad. Y eso es ser culto. Es decir, una actitud de vida, no sólo una acumulación de conocimientos.
“Para qué sirve ser culto”, tituló Mario Vargas Llosa una columna publicada en un diario argentino. En ella, el escritor peruano cuenta acerca de un matrimonio belga al que dice deberle una de las experiencias más enriquecedoras que ha tenido: ver de cerca la manera en que la cultura puede enriquecer y embellecer la vida de la gente. Se trata de Danielle y Michel, una doctora y un hombre de negocios que trabajan muchas horas al día, pero que se reservan tiempo para leer, caminar, conversar… El escritor explica que logran hacerlo porque consideran ese tiempo precioso e indispensable.
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Dolores y lágrimas de hombre |
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Escrito por Natalia Agüero / Nº 149
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Miércoles 02 de Abril de 2008 |
Hombres y mujeres padecen dolores, frustraciones y tristezas, pero cada uno las vive y expresa de una manera distinta. Tres hombres sensibles vinculados al mundo de la filosofía, literatura, historia y teatro, ahondan en el sufrimiento masculino.
Hombres y mujeres sufren de una manera distinta. Según el filósofo Antonio Amado, “el hombre tiende a enfrentarse con el sufrimiento con una mayor inmediatez, de modo que es capaz de tolerar dolores muy intensos, pero cortos. El varón considera que aquello que lo hace sufrir debe ser superado y eliminado, y cuando no ocurre así, tiende a desesperarse y desanimarse”.
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Escrito por Pia Orellana / Nº 141
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Martes 11 de Septiembre de 2007 |
Cada día mueren en promedio cuatro personas en accidentes de tránsito, cifra que se duplica los fines de semana largo. Casi la totalidad de estos siniestros son producto de errores humanos, que, como tales, se pueden prevenir.
El conductor chileno no usa cinturón de seguridad, maneja pese a haber tomado, habla por celular sin manos libres y se desplaza a alta velocidad. Por eso no es de extrañar que cada año mueran unas 1.700 personas en accidentes de tránsito.
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